Por ti, conocí la locura… (Maureen Valladares)


Este es un espacio para que korridores de todos los países de habla hispana nos compartan su manera de sentir o vivir esta locura llamada correr.

Porque por más lejos que nos encontremos, corriendo nos conectamos.


Soy una loca corredora de Guatemala, amiga, hija, mamá y cientos de facetas más, me encanta inspirar a la gente para que logre sus sueños, ya sea en persona o a través de mi fanpage Maureen Valladares.

A los tres meses de que empecé a correr, corría sólo tres veces a la semana y 25 kilómetros era mi distancia más larga, tenía una media maratón cumplida con una marca de 1:43:46.

Un día, un reto, una oportunidad se me presentó… correr una maratón, la maratón de Nueva York, estaba a tan sólo seis semanas de la fecha, pero me dije; -¿Y por qué no? – ¿Qué era lo peor que me podía pasar? –

Nueva York sonaba como una locura, -¡una locura genial!-

Mi coach aceptó el reto, y empezamos junto a un gran amigo el entreno que nos llevaría a ser maratonistas por primera vez, no nos tocó hacerlo solos, tenemos un equipo y amigos sin igual que estuvieron dispuestos a acompañarnos en los entrenos, nos hicieron ganas en los fondos, tempos, intervalos y horas progresivas.

Del entreno al que estaba acostumbrada, tuve que sumarle un día más de corrida y spinning y además trabajar el core, los fondos de fin de semana no eran de menos de 20 kilómetros, llegamos a hacer un entreno de cuatro horas donde recorrimos ¡40 kilómetros!

corriendo juntos

-Con este entreno lloré de la felicidad, lloré como una niña-

No podía creer la distancia que habíamos recorrido y si había podido correr eso, era un hecho que iba a lograr terminar la maratón, los días pasaron muy rápido y cuando menos sentimos era el momento de partir.

Seguimos todos los consejos de nuestro coach, nuestro equipaje estaba dividido en dos: una mochila con todas nuestras cosas para correr y una maleta aparte con el resto de ropa.

-El reloj y los tenis bien puestos-

Nos fuimos, llegamos a Nueva York, y al día siguiente ya estábamos en la Expo, el sueño de ser maratonista se iba acercando, ya teníamos nuestro BIB, corral y wave asignados, pero un detalle que se me olvidaba, antes de irnos le pregunté a mi coach:

-¿Qué necesitaba yo hacer para poder clasificar a la maratón de Boston?-

Pues nada que sólo requería un tiempo máximo de 3:35:00 al hacer la matemática, me parecía locura creer que iba a aguantar el paso de mi media maratón durante 42 kilómetros por lo que dejé la idea a un lado, y me fui con el objetivo de 3:45:00.

Llegó la noche previa a la carrera, preparé mi atuendo completo, tomé la respectiva foto que va directamente a las redes sociales y a dormir, desperté a las 4:00 AM con muchos nervios, nos reunimos en el lobby y tomamos un taxi que nos llevaría a Staten Island, era el momento de presentarme en la salida, y ahí no tengo palabras para describir semejante emoción, desde ese día cada vez que escucho la canción “New York, New York” se me eriza la piel.

new yor new york

Sonó el disparo y empecé a correr… estaba totalmente extasiada, la carrera da inicio en un puente, y luego va uno entrando a cada uno de los suburbios con porras por doquier.

-Ahí y en todos lados manos alzadas para saludar con un fabuloso “high five”-

Los puentes eran los tramos más silenciosos, hubo uno en particular que aun recuerdo como que fuera ayer, se escuchaban los pasos de los corredores, algunos ya iban caminando, era el kilómetro 30, de repente se escuchan gritos, como cuando uno entra a un estadio, era una bulla ensordecedora que nos daba la bienvenida a la Primera Avenida de Manhattan; y para mi suerte gritaron desde un micrófono:

-¡GO GUATEMALA!-

Maureen de Guatemala

Ésa era yo representando a mi país, fue un orgullo y una inyección de energía que me permitió enfrentar la subida que se aproximaba, finalmente llegué a Central Park, vi mi reloj, y empecé a soñar, ya que si mantenía ese paso hasta el final era posible que clasificara para Boston.

Así es, clasificar en -¡Mi Primera Maratón!-

Tuve que hacer un mayor esfuerzo mental que físico, conforme se acercaba la meta, mis piernas se sentían cansadas y pesadas, me enfoqué en pensamientos positivos y en convencerme que sí era capaz de lograrlo, vi esa meta, la crucé, vi mi reloj… y después… Entre en ¡SHOCK! Nueva York era mi primera maratón, había corrido 42.195 kilómetros en 3:32:00.

Eso indicaba que había clasificado al mejor maratón del mundo, al de Boston.

Mi locura boston marathon

Entonces todas las madrugadas, todo el esfuerzo, la disciplina, el cansancio, el dolor de músculos, todo, absolutamente todo había valido la pena.

Y así, lo que empezó como un hobby se convirtió en mi actual locura.

Maureen Valladares.

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KM.

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